5 pasos para formar una cultura constructiva en tu empresa

Muchas empresas buscan un mejor desempeño en el mercado y por eso implementan metodologías que transforman su cultura en una cultura constructiva

“Una empresa con una cultura positiva es aquella que excede por mucho las predicciones de su desempeño, y esto representa lo que yo le llamo una Desviación Positiva”.

— Kim Cameron

Pensemos en un adolescente que se encuentra construyendo su identidad. En la medida en la que éste fortalezca su persona y su carácter es que estará preparado para enfrentar los cambios que se le presenten en la vida. De la misma manera, la cultura de una empresa es la personalidad que la caracteriza; se define y se transmite desde la alta dirección para ser replicada a todos los niveles. La manera en cómo los líderes se comporten, es la manera en que los colaboradores lo harán.

Aquellos directivos que están preocupados por la cultura que se vive en su organización, por promover y generar un ambiente propicio para los resultados del negocio, son empresas que evolucionan y, a la larga impactan, en la calidad de su producto y servicio. Aquellos directores que consideren la cultura como algo secundario, generarán empresas débiles y fragmentadas, con conflictos de roles y diferencias entre los miembros.

Cada vez más la cultura se convierte en un factor importante del éxito en las organizaciones. La compañía estadounidense brs. Results through experience menciona que muchas empresas en la actualidad están en búsqueda de tener un mejor desempeño en el mercado, así como una cultura constructiva, por lo que buscan entrenamiento y consultoría para lograrlo.

Una cultura constructiva reconoce el valor de cada persona, selecciona a sus colaboradores de acuerdo a su actitud principalmente y fomenta su desarrollo y capacitación como parte esencial de su paso por la empresa; es aquella en donde se desarrolla una estrategia con base en un propósito profundo de ser de la organización y goza de resultados haciendo crecer a la organización y a su gente.

A continuación te presentamos algunas ideas para permear una cultura constructiva en tu equipo de trabajo

1.    Empieza por ti mismo

Si quieres tener una cultura constructiva, debes empezar por ti. Piensa el tipo de líder que eres y quieres ser; y los pasos que requieres para llegar a serlo. Recuerda que la confianza se gana con la congruencia. La congruencia tiene que ver con empatar nuestras acciones con nuestro discurso y nuestro pensamiento. Si tú vives la cultura que quieres siendo congruente, los demás te seguirán seguros de que pueden confiar en ti.

2.    Diseña sistemas eficientes

Los colaboradores no podrán dar lo mejor de sí mismos si los procesos son complicados y engorrosos. Debes diseñar sistemas que reduzcan los procesos complejos. Evita burocracia, reglas innecesarias o absurdas. Para ello, deberás preguntarte si las reglas contribuyen o detienen el logro de las metas; de lo contrario no son relevantes y solo hacen que las personas se sientan observadas limitadas en sus capacidades y dificultan las tareas.

3.    Fomenta las relaciones positivas entre los compañeros

Estamos acostumbrados a competir con los demás, a “rascarnos con nuestras propias uñas” para salir adelante. Esto es algo que debe cambiar y solo el líder puede fomentarlo. Debe existir un trabajo en equipo en donde no haya competencia entre los miembros, sino una cultura de apoyo. Los ascensos deben ser meritocráticos, claros y sin preferencias; tu lenguaje, inclusivo. Invita a todos a las juntas, mantenlos informados y hazlos trabajar en equipo.

4.    Fomenta el uso de fortalezas de los miembros del equipo de trabajo

En una cultura constructiva, las personas deben utilizar su máximo potencial para su crecimiento y el de la organización. Revisa si el puesto que ocupan y sus actividades les permiten utilizar sus fortalezas y capacidades a manera de reto pero con las suficientes habilidades para cumplirlo. Para ello debes conocer bien a cada uno de los colaboradores para asignarles actividades adecuadas. Recuerda, un reto pero con la posibilidad de cumplirlo, de lo contrario generaría angustia y frustración.

5.    Dale la bienvenida a los errores y aprendan de ellos

Encuentra nuevas maneras de hacer las cosas logrando que tus colaboradores no le tengan miedo a equivocarse, provocando creatividad y proactividad en la solución de los mismos. Fomenta la apertura a que te platiquen del error y traten de darte una solución creativa al mismo. De esta manera los colaboradores crecen y se siguen conociendo para retarse y sacar lo mejor de ellos mismos. Cometer errores no solo no es inevitable sino que es parte del proceso. Una Cultura Constructiva es aquella en donde los errores son bienvenidos y se aprende de ellos. Con tu lenguaje y discurso, repitiendo lo importante que es aprender de ellos y demostrando cuando tú tienes un error, puedes comenzar a inculcar a tu gente.

 

 

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