Bienestar emocional, 5 maneras de reducir el estrés

México es uno de los países con mayor número de casos de estrés. Más del 70% de las personas con este padecimiento reporta que se ha originado por el clima laboral que viven

La empresa de Recursos Humanos Regus y el IMSS (2012) reportan que México y China son los países que tienen mayor número de casos de estrés vinculados al trabajo. Más del 70 % de las personas con este padecimiento reporta que se ha originado por el clima laboral que viven. Según el Diputado Federal, José Angelino Caamal Mena, en México este año se reportaron tres cuartas partes de empleados con estrés vinculado al trabajo y el 25 % de los infartos reportados hasta ahora, están relacionados con la tensión laboral.

Sabemos de sobra que hablar de estrés no solo está de moda sino que es muy común que experimentemos este estado; en ocasiones se ha catalogado como enfermedad y muchos de nosotros nos encontramos en una lucha constante por evitarlo, manejarlo o por lo menos, tratar de  alejarlo de nosotros. Cuando somos los líderes de un equipo es importante que nuestra gente esté relajada y concentrada para poder tener los resultados que queremos, razón adicional para saber más de este tema.

Lo primero que hay que saber es que el estrés no es algo necesariamente negativo ni una enfermedad. Contrario a lo que pensamos, el estrés es necesario en nuestra vida y nos permite adaptarnos a los estímulos que nos rodean. El estrés es (según Lazarus y Folkman) una relación entre las exigencias del ambiente y la interpretación que tenemos sobre nuestra capacidad para enfrentarnos a ellas. Todos tenemos que adaptarnos a nuevas personas, climas, ambientes, trabajos, situaciones, cambios familiares, cambios en nuestro cuerpo, etc. Los cambios son una constante por lo que nuestro cuerpo y mente crean un mecanismo para poder enfrentar todo lo que ocurre. Es un instinto.

¿Cuál es el problema entonces?

Cuando una persona recibe un estímulo o se encuentra ante una situación que se percibe como amenazante, lo primero que se hace es evaluar la situación para determinar si cuenta con los elementos suficientes para enfrentarla, si la valoración e interpretación sobre ésta es que no somos capaces de sobrellevarla (aunque no sea verdad) y que pone en peligro nuestro bienestar emocional, entonces tendremos una reacción de estrés. Cuando tenemos capacidad de manejarlo es cuando ante esta reacción natural nos podemos detener y encontrar los recursos necesarios para responder. Una vez que sabemos como vamos a actuar, el estrés desaparece.

En el ámbito laboral tos estímulos externos pueden presentarse como una nueva tarea, un nuevo reto o incluso un nuevo tiempo de entrega. Ante los cambios las personas reaccionan y en un equipo de trabajo las reacciones son contagiosas.

Como líder y cabeza de un equipo de trabajo, tú puedes ayudar a reducir el estrés que viven tus colaboradores y ayudarlos a tener elementos para creer que pueden enfrentar todas las situaciones demandantes que se presentan en el área laboral.

Aquí 5 comportamientos que te permitirán tener un liderazgo Inteligente y Constructivo ante situaciones de estrés:

1.    Provoca estímulos positivos:

Fomenta las relaciones y emociones positivas entre los miembros de tu equipo. Hay muchas razones detrás de este comportamiento que hace que reducen nuestros niveles de estrés. Psicólogos Positivos han descubierto que tener emociones positivas nos hace más conscientes y más abiertos a nuevas ideas, además de ser capaces de tomar mejores decisiones por poder ver el panorama completo de la situación. Sin duda el sentirnos de esta manera reduce nuestros niveles de ansiedad considerablemente.

Mantén el buen humor, las relaciones respetuosas y un ambiente de confianza.

2.    Revisa las cargas de trabajo:

En ocasiones en las empresas existe una mala distribución de las cargas de trabajo; puede ser que haya una sobre saturación o una carga demasiado ligera y exista un aburrimiento. Si otorgas cargas no sólo equitativas sino adecuadas para cada persona y de acuerdo a sus fortalezas y habilidades, estarás generando un ambiente no amenazante que evitará situaciones de estrés.

Piensa en horarios flexibles, retos adecuados para cada quien, conocer a tus colaboradores y sus límites, conocer qué es lo que les gusta de su trabajo y qué actividades disfrutan hacer.

3.    Establece metas claras y expectativas:

La ambigüedad y la incertidumbre generan pensamientos negativos y es una causa importante del estrés. La manera de ver el futuro y de interpretar nuestras experiencias nos ayudan a sentirnos capaces o incapaces de enfrentar las situaciones amenazantes. Ayuda a tu equipo a que sepan qué deben hacer y qué esperas de ellos.

Agenda reuniones con cada uno de ellos para establecer objetivos, darles seguimiento y reforzar constantemente y de forma constructiva lo que esperas de ellos y su trabajo.

4.    Da retroalimentación constante:

No sólo se requiere tener claro qué debo hacer y hacia dónde voy; otro componente importante que reduce el estrés es la posibilidad de saber si voy por buen camino en la ejecución o si debo corregir. Una vez más, la ambigüedad sobre el propio desempeño puede generar ideas erróneas en tu equipo de trabajo sobre sí mismos; pueden hacerse ideas falsas (tanto negativas o positivas) de sí mismos y su trabajo lo cual desembocará eventualmente en frustración.

Reconoce cuando un colaborador está haciendo bien su trabajo y cuando alguien debe ser orientado para hacerlo de mejor manera y ayúdalo. Si puedes reconocer los logros públicamente también estarás reforzando el punto no. 1.

5.    Cambia el lenguaje:

El lenguaje que utilizamos genera patrones de comportamiento, mismos que conducen a que creamos ciertas cosas sobre nosotros mismos. Estas creencias suelen afectarnos generando estrés. Cambiar una sola palabra ayuda a romper el patrón de comportamiento y nos permite reaccionar correctamente y tener mayor autocontrol. También puedes hacer más preguntas constructivas para conocer mejor qué está pasando en cada uno de los proyectos.

Cambia palabras como “estoy fastidiado” por “quiero hacer algo diferente” o “me siento abrumado” por “tengo muchas oportunidades, tengo que tomar una decisión.”


Bibliografía:

  • Lazarus, R.S. y Folkman, S. (1986). Estrés y procesos cognitivos. Barcelona: Martínez Roca.
  • http://pueblanoticias.com.mx/noticia/en-mexico-75-de-los-empleados-sufren-estres-laboral:-angelino-caamal-64486/
  • http://suracapulco.mx/archivos/49189

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