Las emociones son el espejo de los patrones mentales

El manejo de las emociones juega un papel determinante en el bienestar general de las personas

Por Norma Duarte, Directora de Enriquecimiento Personal

En las últimas décadas se ha hecho mucho hincapié en la importancia de manejar adecuadamente las emociones. Así mismo se le ha dado un énfasis particular a manejar las emociones en contraposición con controlarlas, ya que el mero hecho de controlar la emoción no nos lleva a un autoconocimiento, aprendizaje y desarrollo como lo hace el manejo de la misma, y por el contrario, nos puede llevar a encapsularla y buscar inconscientemente formas destructivas de evadirla.

Esta es una dinámica que requiere de inteligencia emocional y Daniel Goleman en su libro Inteligencia Emocional (1995) nos habla de la importancia de considerar lo emocional como determinante al momento de actuar y tomar decisiones. También afirma que en momentos primordiales de nuestra vida la mayor influencia que tenemos para decidir son nuestras emociones, no obstante que la lógica y razón tengan su participación.

La carga emocional tiene una gran influencia sobre nuestras acciones y comportamientos.

Con esto podemos deducir que el desarrollo y éxito en las distintas áreas de nuestra vida no está determinado por el nivel del Cociente Intelectual, como hemos creído tradicionalmente, sino por un conjunto de habilidades que se refieren a la inteligencia emocional. De modo que las habilidades emocionales e intelectuales interactúan, sin embargo, el manejo de las emociones juega un papel determinante en el bienestar general de las personas.

Se podría decir que en la dinámica del manejo de la emoción existen ciertos pasos que realmente nos llevan a un enriquecimiento personal:

  1. Reconocer la emoción,
  2. Identificar los patrones de comportamiento que genera,
  3. Identificar las creencias limitantes que producen la emoción, y
  4. Sustituirlas por otras creencias que sean expansivas.

Paso por paso:

  1. Reconocer la emoción.- Un elemento conveniente y fundamental en el reconocimiento de la emoción es aceptarla y no juzgarnos por lo que sentimos, ya que es precisamente nuestro juicio lo que hace que la emoción sea desagradable y queramos recurrir inmediatamente a la lógica y a la razón y con esto nos saltamos este paso que es el que abre la puerta para nuestro proceso de enriquecimiento a través del manejo de la emoción.
  2. Identificar los patrones de comportamiento que genera.- Tal como veíamos anteriormente, y de acuerdo con Goleman (Inteligencia Emocional, 1995), la emoción se deriva en una serie de decisiones y comportamientos ya muy definidos, los cuales, a través del reconocimiento de la emoción sin juicio y en aceptación total, pueden ser identificados y se pueden convertir en nuestra brújula en lo que a la emoción se refiere. De modo que aunque tengamos el instinto de comenzar a racionalizar, el patrón de comportamiento no cambia, y es ahí dónde podemos darnos cuenta cuál es la emoción que estamos queriendo evitar, pero que el comportamiento nos la pone enfrente.
  3. Identificar las creencias limitantes que producen la emoción.- Es importante que aprendamos que la escalera descendente que nos lleva a explosiones emocionales y a comportarnos en formas destructivas, comienza con las creencias. Realmente, en nuestras emociones nunca tiene nada que ver las circunstancias o situaciones sino la interpretación que hacemos de ellas, lo cual viene directamente de las creencias que tenemos de los hechos. Entonces la escalera queda así:
    • Creencia
    • Interpretación
    • Emoción
    • Comportamiento
  4. Sustituirlas por otras creencias que sean expansivas.- Este último paso requiere de una gran honestidad con nosotros mismos y nos da muchísimas herramientas para poder tener un crecimiento y enriquecimiento personal, ya que nos permite, si así lo queremos, cuestionar las creencias limitantes que nos hacen comportarnos y relacionarnos en formas que nos hacen daño. Una vez cuestionadas e identificadas las podemos cambiar, para lo cual no tenemos que hacer grandes malabares, sino solamente enfocarnos en una nueva creencia que nos ayude a generar otra interpretación, emoción y comportamiento.  El enfoque en esta nueva creencia hará que mediante neuroplasticidad (capacidad del cerebro para formar nuevas terminales nerviosas) las viejas creencias dejen de tener poder para darle entrada a las nuevas.

El manejo de las emociones son los cimientos sobre los que descansan las relaciones de calidad, la buena comunicación, la capacidad de adaptación y de aprendizaje, y con todo esto, el bienestar emocional.

Fuentes: Taller Mi Mejor Versión, Espiral Positiva (2014), Inteligencia Emocional, Daniel Goleman (1995)

 

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